Cuando en 2004 nació el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI®), pocos imaginaron que se convertiría en el motor que mueve hoy millones de transferencias en cuestión de segundos. Lo que empezó con poco más de 215 mil transacciones en su primer año, hoy supera los 5,400 millones de operaciones anuales, de acuerdo con el Banco de México.
Al mismo tiempo, también surgía LGEC, una empresa 100% mexicana que desde el inicio se propuso un reto mayúsculo: conectar a las instituciones financieras con el corazón del sistema de pagos en México.
Una revolución silenciosa, pero decisiva
Durante 21 años, LGEC ha sido un aliado tecnológico estratégico que trabaja detrás de escena para que los pagos fluyan de manera inmediata, segura y disponible las 24 horas del día.
Gracias a sus soluciones de integración con Banxico e Indeval, instituciones financieras de todos tamaños han podido cumplir con la regulación, asegurar la continuidad operativa y, sobre todo, generar confianza entre millones de usuarios que hoy hacen transferencias con un par de clics.
SPEI® evoluciona, y LGEC también
La historia no se detiene. Con la llegada de CoDi (Cobro Digital) y DiMo (Dinero Móvil), la infraestructura del SPEI® se acerca cada vez más a la vida cotidiana de los mexicanos: pagar desde el celular, enviar dinero con un número de teléfono, o hacer compras sin necesidad de efectivo es ya parte de la nueva normalidad.
En este contexto, LGEC acompaña a bancos, fintechs y casas de bolsa en su transformación digital, asegurando que cada transferencia llegue a su destino con la rapidez y seguridad que el mercado demanda.
Un futuro conectado
Hoy, la empresa celebra más de dos décadas siendo parte de esta evolución. Y lo hace mirando hacia adelante: un futuro en el que los pagos digitales seguirán creciendo, y donde LGEC continuará cumpliendo su misión de ser ese puente confiable entre las instituciones financieras y el ecosistema que hace posible la economía digital de México.